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Riotinto deja de ser historia

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La posible reapertura en los próximos meses de las minas de cobre de Riotinto (Huelva), uno de los yacimientos más antiguos del mundo y prácticamente paralizada desde 1995 -se cerró por completo en 2001-, ha resucitado el espíritu emprendedor de la zona, que ya se prepara para recibir suculentas inversiones, cientos de puestos de trabajo y un nuevo desarrollo económico para la deprimida cuenca minera, con uno de los índices de desempleo más altos de Andalucía.

La multinacional chipriota Emed Mining, a través de su filial Emed Tartessus, lleva tres años aportando documentación a la Junta de Andalucía. «Ya solo quedan los derechos de explotación minera y nos ponemos en marcha», asegura el director general de la mina de Riotinto y director de operaciones de Emed Mining, Bill Enrico. En estos momentos se encuentran, informa el estadounidense ubicado Riotinto en des 2007, a la espera del último trámite tras adquirir los terrenos, renovar parte de la planta y emplear más de 20 millones de euros -que serán 100 más en cuanto se reanude la actividad-. Enrico espera conseguir nueve millones de toneladas de cobre al año (155 millones de euros anuales) para lo que necesitaría, para empezar, 360 operarios directos (más del doble, indirectos). Como era de esperar, no es el único entusiasmado con el proyecto. A las oficinas de Emed Tartessus, a pocos metros de las inmensas cortas de círculos concéntricos (Atalaya, Cerro Colorado), han llegado ya 4.000 solicitudes. La mayoría, en mano.

Por estas tierras rojas, han pasado fenicios, tartesios y otras civilizaciones antiguas deseosas de contemplar -y rentabilizar- la riqueza natural de esta zona. Con la llegada de los romanos, las minas dieron sus primeros frutos considerables. Los esclavos picaban la piedra en jornadas interminables en busca del cobre, el oro y la plata que nutre las montañas de minerales escondidos en la piedra. Los almohades, con otras preocupaciones, extrajeron elementos curativos de las aguas del río Tinto. El compendio de las peculiaridades de esta tierra, que no se parece en nada al resto de Andalucía, es inabarcable. La localidad Minas de Riotinto, en sí, con apenas 4.000 habitantes, es una de las poblaciones más pequeñas en extensión de la provincia de Huelva (25 kilómetros cuadrados). Sin embargo, ha albergado buena parte del patrimonio industrial del país, espectaculares yacimientos de plata y oro y ha atraído un flujo de personas de todas la épocas. Pero fue a finales del siglo XIX, cuando las minas tocaron techo.

El desembarco de cientos de trabajadores británicos, en plena Revolución Industrial, transformó el paisaje y el paisanaje de la cuenca, convirtiéndose en un exclusivo conjunto de barrios victorianos que se movían al compás de la tierra cuando ésta se agotaba y debía picarse en otro sitio. Destaca Bella Vista, perfectamente conservado, donde permanece, intacto, el Club Inglés, con sala de fumar exclusiva para hombres o una acogedora biblioteca con una enciclopedia británica completa del XIX. En la época de esplendor británico, Riotinto fue pionero en cientos de cosas: se construyó en un tiempo récord de dos años el ferrocarril que unía el pueblo con el puerto de Huelva. Y por aquí entró el fútbol en España. Ya en 1878, se practicaba este deporte en los jardines del Club Inglés. Diez años más tarde, llegaría a la capital donde nació el Huelva Recreation Club o Recreativo de Huelva.

La primera manifestación medioambiental del país también se llevó a cabo en este cofre gigantesco de tesoro natural: los trabajadores levantaron la voz y se quejaron de las condiciones laborales y el deterioro provocado por los humos de la mina. En 1888, el Ejército español abre fuego sobre los manifestantes y la revuelta termina con decenas de muertos. Este episodio fue recreado por el poeta natural de Riotinto, Juan Cobos Wilkins, en la novela El corazón de la Tierra, llevada al cine por Antonio Cuadri. La Guerra Civil también eligió este pequeño lugar para llevar a cabo una de las represiones más crueles, con cientos de ajusticiados. En 1954, los ingleses se marcharon y el negocio cayó paulatinamente hasta su cierre definitivo. Pero las sorpresas siguen llegando a esta tierra privilegiada. El pasado mes de julio, investigadores del Centro de Astrobiología, dependiente del CSIC, anunciaban que Riotinto es lo más parecido al planeta Marte en la tierra. Según los investigadores, algunas bacterias de la cuenca del río Tinto podrían sobrevivir en el planeta Marte. «Si todo va bien, comenzaremos a principios de 2011 y la mina será rentable en seis meses», explica Enrico. El valor del cobre se ha disparado. En la actualidad, es un negocio más que rentable. El ingeniero lo resume enumerando los tres pilares que sostienen el desarrollo económico actual: comunicación, transporte y construcción. Para estas tres industrias, el cobre es indispensable (la telefonía móvil depende del cobre, coches eléctricos, placas solares, edificaciones, ferrocarril…). Sólo India y, sobre todo, China demandan más de lo que se produce actualmente en el mundo. Son los británicos del siglo XXI.

La explotación de Emed Tartessus sería, en principio, por 14 años. La producción podría alcanzar los 155 millones de euros anuales. Mientras tanto, en el Club Inglés de Riotinto, que se conserva idéntico desde el siglo XIX, puede verse una iglesia anglicana y filas de casas victorianas que le hacen sentir al visitante en otro lugar, en otra época.

Información generada por elpais.com, Lidia Jiménez. Última actualización 22/08/2010.